Rosa Parks, la mujer negra que desafió a la América blanca
Escrito por Administrador Técnico
miércoles, 12 de diciembre de 2007
En 1955, Rosa Parks tenía 42 años. Afroamericana, natural de
Montgomery, Alabama, e hija de un carpintero y una maestra de escuela.
De profesión, costurera. Pero además, secretaria y ayudante en la
Asociación Nacional para el Avance del Pueblo de Color. En
aquellos años, los negros sufrían en EEUU la humillación -especialmente
en el sur- de no poder compartir con los blancos los mismos lugares
públicos: escuelas, restaurantes, salas de espera... la segregación
llegaba al punto de que en los baños se mostraban letreros de "sólo
blancos" o, directamente, "negros no".
Las leyes Jim Crow, heredadas de
la esclavitud del siglo XIX, fueron diseñadas para que los
afroamericanos se sintieran inferiores y así mantenerlos marginados de
la sociedad.
Gente como Rosa Parks tenía claro que las cosas
podían cambiar. El 1 de diciembre de 1955, cogió un autobús público
para volver a su casa. Por entonces, los vehículos estaban señalizados
con una línea: los blancos adelante y los negros detrás. Así, la gente
de color subía al autobús, pagaba al conductor, se bajaba y subía de
nuevo por la puerta trasera.
En el asiento equivocado
Parks
se sentó en los asientos del medio, que podían usar los negros si
ningún blanco lo requería. Cuando se llenó esa parte, el conductor le
ordenó, junto a otros tres negros, que cedieran sus lugares a un joven
blanco que acababan de subir. "Éste ni siquiera había pedido el
asiento", dijo después Parks en una entrevista a la BBC. Los otros se
levantaron, pero ella permaneció inmóvil.
El autobusero trató
de disuadirla. Debía ceder su asiento, es lo que marcaba la ley. "Voy a
hacer que te arresten", le dijo el conductor. "Puede hacerlo",
respondió ella. Cuando la policía le preguntó que por qué no se
levantaba, contestó con otra pregunta: "¿Por qué todos ustedes están
empujándonos por todos lados?".
Condenada pero libre
"Mientras
más obedecíamos, peor nos trataban", asegura Parks en sus memorias.
"Aquel día estaba fatigada y cansada. Harta de ceder". Por el lance del
autobús, Rosa Parks pasó la noche en el calabozo, acusada de perturbar
el orden público y pagó una multa de catorce dólares. Sin embargo, el
caso trascendió y acabó por dar voz a los movimientos por el fin de la
segregación que ya habían comenzado a hacerse notar.
Indignado
y hastiado, un joven y desconocido pastor bautista llamado Martin
Luther King organizó una oleada de protestas contra la segregación en
los autobuses públicos de Montgomery que duró 382 días. Los treinta mil
afroamericanos que participaron hicieron marchas de hasta nueve
kilómetros, y cuando les preguntaban cómo se sentían, algunos
respondían: "Mis pies, cansados. Mi alma, ¡liberada!".
Mientras,
el caso Parks llegó a la Corte Suprema del país, que declaró que la
segregación era una norma contraria a la constitución estadounidense,
que declara iguales a todos los individuos de la nación. Un año
después, el gobierno abolió cualquier tipo de discriminación en los
lugares públicos.
Parks, que falleció en 2005 a los 92 años,
continuó luchando durante el resto de su vida por los derechos civiles
de los afroamericanos. En 1999, recibió la Medalla de Oro del Congreso
de los EEUU.
Material Adicional
La historia de Rosa Parks (en Inglés)
"The Rosa Parks Story" (Película norteamericana)
Modificado el ( miércoles, 12 de diciembre de 2007 )