Historia de la Filosofía
|27 de Mayo de 2010

La madre de Sócrates era comadrona. Y Sócrates solía bromear diciendo que su oficio era el mismo que el de su madre: sólo que en lugar de ayudar a parir niños, él ayudaba a dar a luz la verdad. Porque una de las ideas centrales del pensamiento socrático consiste en su afirmación de que la verdad habita en el interior de cada uno y sólo es necesario conocerse a sí mismo para encontrarla.




Los primeros pasos de la filosofía (y dos)En este capítulo terminamos nuestro viaje por el pensamiento de los llamados Presocráticos que habíamos comenzado en el anterior y veremos como se trata de conciliar el permanente devenir de Heráclito con el ser único e inmutable de Parménides. Para finalizar, parece este un buen momento de hacer una recapitulación de lo expuesto hasta ahora.
Como habíamos anunciado, cambiamos de escenario. Hasta ahora nos hemos movido a saltos por todo el territorio de lo que se ha llamado “la magna Grecia”, que incluye lo que hoy llamamos Grecia junto con el sur de Italia y las costas del Asia Menor. (Notemos, de paso, que los filósofos del Asia Menor, como los físicos, tienden a pensar de un modo más concreto y material que los del sur de Italia, como Pitágoras y Parménides, más proclives al pensamiento formal y abstracto).
