Argumento


Septiembre del año 51 A.C. Las legiones de Roma, al mando de Julio César, afrontan el asalto decisivo para la conquista de Las Galias. Las aguerridas naciones galas se preparan para la inevitable batalla.... Una batalla cuyo desenlace está en tus manos gracias a FX Interactive...

Cuando empiezas una partida, puedes escoger el bando al cuál quieres dirigir hacia la victoria: Los Romanos o los Galos. Cada uno tiene sus propias características, aunque los edificios son los mismos (dependiendo de la civilización tendrá un aspecto u otro). Así, por ejemplo, las fortalezas constan de:

Foro: El centro de la fortaleza, donde se reúnen las unidades reclutadas y se almacenan los recursos básicos. Herrerías: Aquí se fabrican armas y armaduras, muy útil para poder crear mejores tipos de soldado en los Cuarteles. Cuarteles: Centro de reclutamiento de nuevas unidades de combate para incorporarlas a tu ejército. Coliseos: Donde se contratan héroes para ponerlos al mando de tus ejércitos y se adiestran a tus gerreros para mejorar su nivel. Tabernas: Aquí se puede intercambiar información, tales como mapas del lugar y esas cosas, y se organizan fiestas. Templo: Habitados por los Sacerdotes y los Druidas, que pueden curar heridas, lanzar hechizos y controlar las fuerzas animales.

Por otro lado, tenemos los puestos avanzados, fuera de las fortalezas. Son puntos intermedios entre la fortaleza y el punto de destino de tu ejército. Aquí podrán recobrar fuerzas para un posterior ataque. También puedes encontrar puertos (en los terrenos con agua navegable), donde poder hacer cargueros para transportar recursos o navíos de guerra. Y por último, otra construcción curiosa son los Altares de Sacrificios, donde sacrificando Druidas y Sacerdotes puedes hacer rituales e influir en el devenir de los acontecimientos. Para poder abastecer a toda tu población necesitarás de unos recursos (como suele pasar en este tipo de juegos), que son el Oro y los Víveres. Se producen en la fortaleza y en las aldeas colindantes, dependiendo del número de aldeanos trabajadores que tengas. El Oro te sirve para reclutar soldados, realizar eventos en tus construcciones (con las cuales podrás realizar más cosas), y comerciar con otros poblados. Los Víveres son una parte muy importante en el juego, ya que dependes de él para la supervivencia de toda tu población. Por ejemplo, cada soldado tiene una capacidad de víveres en su haber, el cual se va agotando cuando es herido o camina.

Cuando se agota del todo, la barra de salud del soldado empezará a descender, y si no es reabastecido (en algún puesto que hayas capturado donde haya comida, o llevando contigo más cargas de víveres) la unidad morirá. Es por ello por lo que hay que llevar mucho cuidado con los puestos de vigilancia que hayas capturado durante la partida, ya que es conveniente abastecerlas de comida para que puedan descansar allí tus hombres y no haya problemas de hambre. También puedes refugiar en los puestos a arqueros y demás soldados que protejan el lugar para que no pueda ser capturado por tu enemigo.

El juego está muy cuidado gráficamente hablando, tiene muchos detalles y un gran realismo. El apartado sonoro es bastante bueno (la música que acompaña la acción, las voces de los personajes, los efectos de sonido....en fin, todo) cumple perfectamente su cometido, incluso con creces. La jugabilidad es también otro de los puntos fuertes del juego. Tan sólo con el ratón y la barra espaciadora (Para ver el mapa general) tendrás control total sobre el juego. Al principio cuesta un poco aclararse (¿Dónde estoy? ¿Qué hago?), pero una vez superado el bache, disfrutarás como un enano formando ejércitos, realizando ampliaciones de tu territorio y abastecimientos, etc. El control de tu ejército es también muy sencillo; puedes realizar fácilmente estrategias de ataque y defensa. Y en cuanto a la adicción, si te gustan este tipo de juegos, te enganchará rápidamente, y si no, como dije antes, al principio te costará hacerte con los controles.

 

 Contexto histórico

La conquista de las Galias, por obra de César, entre el 58 y el 51 a.C. es una de las guerras más apasionantes y modélicas de la Antigüedad y la manifestación más madura del imperialismo romano. La conquista suponía la anexión de todos los pueblos situados en torno al territorio provincial de la Galia Narbonense hasta alcanzar sus fronteras naturales situando ésta, hacia el Este, en el Rin.

Cuando César describía las costumbres y peculiaridades de los diversos pueblos allí asentados, induce al lector- el convencimiento de que éstos, sólo a través del dominio y las medidas organizativas de César, serían capaces de asumir las condiciones de vida romanas y dejar de ser un constante peligro para sus intereses.

Así pues, la misión de Roma era evidente (para los romanos, claro): la dominación como solución política, social y económica. La primera campaña fue contra los helvecios, que ocupaban aproximadamente el territorio de la actual Suiza. Ante la presión de uno de los jefes tribales germanos, Ariovisto, los helvecios decidieron abandonar su país y dirigirse hacia Occidente, donde parece que el pueblo galo de los santones los habría acogido. El itinerario de los helvecios había de atravesar el territorio de los alóbroges, territorio romano, por ser un trayecto menos dificultoso, pero César les negó el permiso para evitar la invasión de la provincia romana por 400.000 helvecios. Éstos aceptaron la negativa, pero a pesar de todo no se libraron del ataque del ejército romano, que los derrotó en el territorio de los eduos. Éstos mantenían, desde finales del siglo anterior, estrechas relaciones de amistad con Roma y eran considerados hermanos del pueblo romano. Desde esta campaña, César se presenta como un árbitro inevitable en los asuntos concernientes a los galos.

Las tropas de César, a las órdenes de Lavieno, derrotaron a Ariovisto cerca de la actual Besançon y le obligaron a atravesar de vuelta el Rin. César, a resultas de esta victoria, pasó a ser el protector y patrón de los pueblos de la Galia Central. Al año siguiente, en el 57 a.C., dirigió sus fuerzas contra los galos belgas y obligó a someterse a casi toda la región. En el 56 a.C., con una flota, atacó a los vénetos instalados en la actual Bretaña y Normandía, que previamente se habían levantado contra él. La mayoría fueron vendidos como esclavos. Durante esta primera etapa había sometido a numerosos pueblos galos y controlado a otros a través de las alianzas establecidas con las tribus más importantes. En el año 55 se produjo una nueva invasión germánica a través del Rin. Después de exterminar al ejército germánico se dirigió a la isla de Gran Bretaña, que entra por primera vez en el panorama de la historia romana. Principalmente, pretendía cortar con esta incursión cualquier ayuda que éstos pensasen ofrecer a las tribus galas. Su intención era aislar a las tribus galas en su propio territorio. En el 54 a.C. (después de ver renovado su nombramiento por cinco años más) comenzaron a producirse sublevaciones en distintos puntos de las Galias. La más peligrosa fue la de los belgas, que lograron aplastar a quince cohortes romanas al mando de los legados Sabino y Cota. En el 53 a.C. se hizo necesaria otra demostración de fuerza en el Rin y luego, en el 52, las tribus de la Galia Central, en un intento desesperado de defender su independencia frente a la poco gratificante protección de César, se sumaron bajo el mando de Vercingétorix. Los propios eduos, ante la presión de éstos y tal vez mermada la confianza en César tras las dificultades del año anterior, se incorporaron a la lucha. César, que estaba en la Galia Cisalpina, volvió con gran celeridad para incorporarse a su ejército. Tras duros combates y no pocas situaciones de peligro, los rebeldes fueron derrotados, primero en Avaricum y, definitivamente, en Alesia, donde fue capturado Vercingétorix. Después de la batalla de Alesia comenzó la organización de toda la Galia. Los últimos focos rebeldes, Uxellodunum, la Armórica... fueron pacificados. Aquellas tribus difíciles de incluir en el nuevo modelo organizativo fueron masacradas, reducidas a esclavitud u obligadas a cambiar de emplazamiento, según los cálculos del general. Las demás fueron organizadas adecuándose al modelo preexistente entre los galos, cuyos pueblos tendían a constituir grupos o unidades en torno a las tribus más importantes. En este caso, las tribus que ejercerían esta supremacía eran, obviamente, aquellas a las que César consideraba más seguras, como los eduos, remos, etcétera.


Webs interesantes sobre el tema:

Imperivm Hispano (en castellano) todo sobre este magnifico juego. Torneos, descargas, novedades y demás. Pues verla haciendo click aquí.

Web oficial del juego. Pues verla haciendo click aquí.

Imperia (web sobre la Historia del Imperio Romano) aquí.

Idus: El Imperio Romano (web sobre la Hisotir de Roma) aquí.

Legiones Romanas (web dedicada a las legiones romanas;Organización, uniformes, campamentos, estandartes, máquinas de guerra, mapas, etc) aquí.

 
  Ficha Técnica
Desarrollador: FX Interactive.
Año : 2002
Requisitos mínimos:  
Windows 98/Me/NT/2000/XP
DirectX 8.0 o mayor
Pentium 200 Mhz con 64 mb RAM
64 MB de RAM
540 MB de espacio en e ldisco duro
Idioma: Castellano
Edad rec.: Todos los públicos.
  Puntuación

História: 6/ Gráficos: 9 / Sonido/Música: 10 / Jugabilidad: 8 / Diversión: 7 / Dificultad: Mediana / Horas de juego: Muchas
MEDIA: 8

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